solo el pasaporte

 

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Todos nosotros tenemos días buenos, días malos y días en que levantarnos de la cama representa un esfuerzo titánico, por un motivo o por otro.

La mayoría tenemos estos momentos, lo cual no tiene porque ser síntoma de enfermedad mental. La tristeza, la culpa, el miedo, son sentimientos humanos, en general puntuales.

Sin embargo, a veces, una situación traumática, un conflicto no resuelto o una mala racha pueden desencadenar una verdadera enfermedad mental, cuya cura requiere de ayuda profesional, medicalizada y controlada, tanto como si de una enfermedad física se tratase.

En mi libro he tratado de configurar a mis personajes teniendo en cuenta los rasgos de diversas enfermedades mentales, que son parte de la trama y que la hacen avanzar. La idea es dar visibilidad a estas enfermedades, no tratándolas como trastornos impeditivos, sino como lo que realmente son, enfermedades que, correctmente tratadas, pueden ser sobrellevadas e incluso superadas.

A partir de aquí, puede que te encuentres algún spoiler, así que lee con precaución.

May, la protagonista quien relata la historia en primera persona, sufre momentos de mucha ansiedad, pero sin llegar al extremo de necesitar tratamiento. Es una ansiedad circunstancial, provocada por el mero hecho de salir de su zona de confort, de enfrentarse a los problemas y conflictos que surgen en su camino, generalmente asociados a su relación con Daniel.

Daniel, sin embargo, es un personaje que arrastra una larga depresión asociada a culpa, stress post traumático y alcoholismo, unida a ciertos rasgos de TOC, que no han sido nunca diagnosticados, y que, a pesar de los esfuerzos que pone Paolo, su amigo del alma, en llevarlo a un templo budista para su curación espiritual, lo que en realidad necesita es un tratamiento médico para poder convivir con esas enfermedades.

Toda la trama gira alrededor de los hechos que provocaron esa depresión, la muerte de la primera pareja estable de Daniel, Jen, cuyas circunstancias provocan en Daniel un conflicto todavía más intenso: su posterior huída, detención y juicio.

A lo largo de las páginas del libro, Daniel pasa por diversas etapas de conflicto, y también asistimos al momento más duro de su enfermedad, el cual representa una prueba de fuego para May, quien deberá decidir si se queda a su lado o si lo deja a su suerte. La resiliencia con que May afronta los bajones de Daniel, es la que mantiene viva su relación.

Creo que es importante introducir este tipo de enfermedades en nuestros personajes, dado que les da profundidad y humanidad, y nos acerca un poco más a los conflictos internos que tienen que enfrentar, desde un punto de vista más complejo y realista.

DanielXMayXEver